Arabako Aralar


Alex Larragoiti eta Andres Landaren Iritzi Artikulua

Desconexión y Alta Tensión


A día de hoy nadie pone en duda que existe una desconexión patente entre ciudadanía y clase política. Así lo indican los últimos estudios sociológicos, que señalan cómo aumenta la percepción de que el entramado institucional con el que contamos no es sino una suerte de chiringuito al servicio de los cargos políticos que lo gestionan, y no al de las personas que, mediante su voto, han elegido a quienes deberían velar por sus intereses.


Sin embargo, todavía hay ocasiones en las que el trabajo de dichas instituciones parece ir en el mismo sentido que los intereses de la sociedad a la que representan. Tal es el caso de la línea de alta tensión que Red Eléctrica de España (REE) pretende construir en Hego Euskal Herria, entre Gasteiz y Castejón-Muruarte. El rechazo institucional al trazado propuesto ha sido unánime: juntas administrativas, cuadrillas, ayuntamientos, Juntas Generales, Diputación, Parlamento Vasco y Congreso de los Diputados. Alguien podría alegar que dicho rechazo no tiene por qué ser expresión de la voluntad popular. A excepción del PSE, que en esta cuestión acata órdenes de Madrid, no se conoce en Araba ninguna expresión social o política que haya alzado la voz a favor de esta nueva infraestructura, ni mucho menos del trazado propuesto, y sí, en cambio, que lo hayan hecho en su contra. En cualquier caso, esta aparente comunión entre instituciones y sociedad civil de momento no ha dado ningún fruto. REE no parece dispuesta a cambiar sus planes, y la brecha entre ciudadanía y clase política continúa ensanchándose al quedar patente la incapacidad de ésta última para hacer valer el criterio institucional sobre el de una empresa que, por otro lado, se encuentra participada en un 20% por el estado.

Los motivos para el rechazo son evidentes: el pasillo es inasumible a efectos ambientales, afectando a zonas de muy alta calidad medioambiental y muy poco intervenidas; entra en conflicto con la ordenación de usos del suelo y con la planificación territorial vigentes en Araba; supone una amenaza para la salud de la población expuesta; afectará negativamente a la actividad agraria y condicionará cualquier desarrollo económico futuro; y, además, el “Corredor de Infraestructuras” que en Lautada constituye el pasillo de la N-1 supone una alternativa mucho menos dañina.

REE reconoce que su trazado tiene una mayor afección medioambiental, y admite la viabilidad de la alternativa a través del corredor de la N-1. Pero, a pesar de todo, insiste en no replantearse su recorrido, sin justificación alguna y en contra del criterio expresado por la sociedad alavesa y sus instituciones. Parece que finalmente la decisión se tomará lejos de nuestro territorio, en el Ministerio de Medio Ambiente español, pudiendo quedar en papel mojado tanto los planes forales de ordenación y planificación territorial, como los sucesivos informes emitidos por la Diputación de Araba, o los diferentes pronunciamientos de ayuntamientos e instituciones vascas.

La sociedad alavesa merece estar correctamente informada sobre los intereses reales que se encuentran tras este proyecto y que se empeñan en ocultarnos. De igual modo, resulta necesario dotarnos de un marco político e institucional que permita salvaguardar los intereses de la ciudadanía alavesa y vasca sin que éstos queden a expensas de terceras instancias que diluyan la reprentatividad ciudadana o cuestionen su soberanía. Para acabar con la desconexión entre sociedad y política, se hacen imprescindibles unas instituciones transparentes, al servicio de una sociedad informada, y cuyas decisiones y pronunciamientos, reflejo de la voluntad popular, sean respetadas y acatadas a todos los niveles.

Asimismo, cualquier proyecto energético debe enmarcarse en los criterios de ahorro y utilización de energías alternativas eficientes y ecológicas, respetando el medio natural y la población afectada. En ese sentido, es imprescindible continuar apoyando cuantas movilizaciones e iniciativas populares e institucionales se emprendan para paralizar el actual proyecto de línea de alta tensión, y para que se tome en consideración la voluntad de la sociedad alavesa, expresada democráticamente a través de diversas consultas y también de sus instituciones.

Alex Larragoiti (Arabako Aralarren Kordinatzailea)

Andrés Landa (Gasteizko Aralarren kordinatzailea)

Advertisements

Leave a Comment so far
Leave a comment



Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s



%d bloggers like this: