Arabako Aralar


“Batasuna puede lograr ahora de ETA lo que Aralar no logró hace 10 años. Es el mayor capital que puede aportar”

Entrevista publicada por Diario de Noticias de Alava el domingo 13 de Junio de 2010.

vitoria. Viene del mundo cooperativo, donde se empapó de lo que significa el trabajo solidario y desde el que pronto aprendió a implicarse en los problemas que le rodeaban. De hecho, cuando se le pregunta cómo ha llegado a la política responde que para él siempre ha sido “como un modo de vida”. Quizá por eso, tras militar durante muchos años en la izquierda abertzale tradicional y tras vivir en sus carnes la frustración colectiva que significó la ruptura de la tregua que acompañó al proceso de Lizarra, se desengañó con el rumbo que estaba tomando el MLNV y se enamoró del proyecto de Aralar tomando una decisión que confiesa que no fue nada fácil en lo personal. Ahora se enfrenta al reto de coger el testigo generacional de figuras como Maritxu Goikoetxea o Iñaki Aldekoa que abrieron el camino de Aralar en Álava destacando un objetivo: la “regeneración” de la izquierda vasca.

¿Cree que la sociedad vasca está bloqueada ante la situación actual?

Desde luego. A nivel económico vivimos en una situación interesada de sobresaturación informativa que responde a un intento de confundir a la gente. Además, las políticas de partidos como el PSE que se definen progresistas no ayudan a crear ilusión. La autonomía política de los gobiernos está quedando en entredicho como la del propio concepto de democracia, porque está claro que el poder político está subordinado a otros poderes que no se rigen por parámetros democráticos. En este sentido, es normal que la gente se desengañe, pero es una prueba más de que la única forma de avanzar que tenemos los trabajadores es organizarnos, desconfiar de las alternativas que apuntalan los intereses de los poderosos -que son las que impulsa el Gobierno español-, coger el toro por los cuernos y empezar a dibujar ese nuevo modelo de sociedad desde las herramientas que ya existen.

¿Qué recetas propone para recuperar el compromiso de una sociedad que pronto será electorado?

Aralar nace para regenerar la izquierda, luego la realidad óptima a la que aspira es la de recomponer un espacio de izquierda abertzale que aglutine desde la mayoría sindical vasca hasta las fuerzas que van desde EA hasta Aralar, pasando por Alternatiba. Que fuéramos capaces de aglutinar una fuerza sobre estos parámetros de izquierda es lo que más podría movilizar e ilusionar a la sociedad. Pero Aralar no se puede quedar mirando ni esperando a nadie. Hace diez años que nacimos con tres parámetros claros: la exclusividad de las vías políticas, la voluntad de cambiar de la actual realidad político e institucional, pero luchando desde ella misma, y la necesidad de aglutinar a ese movimiento desde parámetros de democracia participativa interna, conceptos que antes brillaban por su ausencia, pero ahora pueden consolidar ese espacio.

Hablan de “cambio de modelo” en lo económico y de “cambio de ciclo” en lo político: ¿qué significan, cómo se plasman esos conceptos?

Lo que es impresionante e inconcebible es que aquellos que han generado esta crisis digan ahora que son los que más eficazmente nos van a sacar de ella, enviando además el mensaje de que la izquierda es una alternativa ineficaz; un mensaje manipulado que envían quienes quieren aprovechar este contexto de crisis para profundizar en un proceso de liberalizaciones, privatizaciones y retroceso social que nunca antes se había visto. La izquierda tiene la obligación de ofrecer alternativas válidas que pongan los mecanismos de los que ya dispone nuestra sociedad a disposición de los trabajadores y las trabajadoras, como pueden ser la autonomía foral, la presencia del control de las cajas, la política social,… Tenemos muchísimos modelos en Europa que se pueden seguir en esa línea, y por ahí deben ir aquí las apuestas de la izquierda.

Según dijo Aldekoa en su presentación, usted también proviene del mundo de la izquierda abertzale tradicional. ¿Cuándo y por qué se da cuenta de que es necesario hacer una reflexión? ¿Qué significa personalmente ese cambio para usted?

A nivel personal no voy a ocultar que me resultó traumático romper con la tendencia política dominante en la izquierda abertzale, pero entendí entonces, y creo que el tiempo me ha dado la razón, que era necesario. Que ETA se equivocó entonces, que se equivocaron quienes impusieron unos planteamientos político militares en la izquierda abertzale e insisto en que, afortunadamente, después de 10 años, Batasuna está avanzando en los parámetros que Aralar marcó en su nacimiento. Eso, personalmente, me contenta. Y evidentemente espero que se vayan recomponiendo los puentes que no siempre prevalecieron en las relaciones personales entre mucha gente de la izquierda abertzale.

¿Qué parte cree que hay de reflexión sincera en esa evolución; qué parte de necesidad y qué parte de interés?

La izquierda abertzale representada por Batasuna está desarrollando un debate que estoy absolutamente convencido de que es sincero, que va por la buena vía, pero debe seguir desarrollándose sin injerencias externas. Yo no creo que tenga una autoridad moral para bautizar o calificar el camino que está haciendo Batasuna, pero sí tengo claro que puede conseguir lo que Aralar no consiguió hace diez años, arrastrar a ETA a dejar la violencia, y ése es el mayor capital político que pueden aportar al contexto actual y al futuro de este país. Es bueno que acaben esa travesía en el desierto que empezaron hace diez años y le digan a ETA que, o con ellos, o sola y esa será la mejor forma de ayudar a esa regeneración de la izquierda abertzale para pasar a un nuevo momento político que se guíe exclusivamente por parámetros de acumulación de fuerzas y confrontación política.

La izquierda vasca está totalmente rota, atomizada hasta la médula. ¿Cree que este escenario puede cambiar, o es un mal endémico?

La izquierda en este país tiene una presencia social muchísimo mayor de la que se refleja electoralmente. Y, por eso, es compromiso de las fuerzas políticas que la representamos contribuir a la formación de una fuerza aglutinante que tenga más eficacia a la hora de defender las políticas sociales. El caso es que ha habido un factor desaglutinante que ha sido la violencia en este caso de ETA. Pero creo que ese factor va a desaparecer a corto plazo, por lo que habrá que abrir una reflexión para avanzar hacia esa confluencia.

¿Cómo se posiciona Aralar a día de hoy ante el “polo soberanista”?

Aralar está desarrollando varios espacios de participación política sectorial con otras fuerzas y da libertad a su militancia para que participe en ellas, como se vio en la participación en Independentistak y en el Aberri Eguna de Irun. Pero no creemos que ayude a una conformación de ese espacio de trabajo eficaz y duradero el interés puramente electoralista. En todo caso, ni Aralar ni Batasuna ni nadie podrá parar lo que marquen la sociedad y la coyuntura política. Nuestros brazos están abiertos a la colaboración y a la configuración de ese nuevo espacio, pero eso debe estar precedido por la culminación de ese debate en el seno de Batasuna.

¿Quién lidere el nuevo movimiento puede seguir siendo un problema?

Yo creo que no. En la medida en que en otras expresiones de la izquierda abertzale han asumido que la doctrina político militar es ineficaz para construir esa izquierda abertzale aglutinante y eficaz, esa misma idea queda caduca. La izquierda abertzale debe reconstituirse en base a parámetros de democracia interna, y ahí, cualquier pretensión de vanguardia no es más que un obstáculo.

¿Sigue habiendo en Euskadi quienes patrimonializan los sufrimientos causados por la violencia?

Desgraciadamente ése ha sido una de los mecanismos que ha movido la política en este país, la capitalización del dolor y el colocarse en un lado de la barricada. En la superación de ese esquema reside también una de las claves para la resolución del conflicto. Hay que superar esa espiral del rencor, y en cuanto avancemos en ese encuentro al dolor del diferente, avanzaremos hacia la reconciliación.

¿Cuál es la clave?

El concepto de empatía. Es evidente que ETA ha causado muchísimo dolor en este país, y algunos, yo mismo quizá, no hayamos sido lo suficientemente sensibles ante el dolor de esas víctimas. Pero insisto en que víctimas hay en todos lados.



Aralar Araba constata con preocupación como las Administraciones Públicas del territorio siguen ancladas en la economía del ladrillo

En referencia a los nuevos datos que se han emitido sobre el sector de la construcción, Aralar Araba ve como desde las instituciones alavesas continúan incentivando los intereses del sector de la construcción, sector clave en el declive económico de la actual crisis económico- financiera.

Aralar constata como las instituciones realizan un ejercicio de cortoplazismo para parchear el problema del paro del sector, mientras que no realizan un plan estratégico real que regenere ese sector y lo sitúe ante la nueva situación económica.

Desde Aralar proponemos políticas activas desde la Diputación foral y desde los diferentes ayuntamientos que vayan dirigidas a los y las desempleadas y a empresas auxiliares del sector, con el fin de aumentar la cualificación profesional del mismo y a su vez a regenerar un sector obsoleto, mediante el cambio de actividad.

Aralar apuesta por una economía que no se base en sectores especulativos sino de creación real de riqueza, que suponga unas mejores garantías tanto a nivel social como laboral.



Arabako Aralarrek kezkaz ikusten du herrialdeko Administrazio Publikoak eraikuntzaren ekonomian oinarritzen jarraitzen dutela
April 19, 2010, 7:46 pm
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Eraikuntzaren sektorearen inguruan eman dituzten azken datuen harira, Arabako Aralarretik ikusten dugu herrialdeko erakundeetatik eraikuntzaren sektorea bultzatzen jarraitzen dutela; hau da, egun bizi dugun ekonomia eta finantza krisian funtsezkoa izan zen sektorea bultzatzen jarraitzen dute.

Aralarren ustez, erakundeak epe laburrera soilik begiratzen dute sektore horretako langabeziaren arazoari aurre egiteko. Sektorea birgaitzeko plan estrategikoa da egin beharko luketena, bizi dugun egoera ekonomikora egokitzeko.

Aldundiak eta udalek sektore horretako langabetuei eta enpresa laguntzaileei zuzendutako politika aktiboak indarrean jarri beharko lituzkete, jarduera aldaketa baten bitartez, beren kualifikazio profesionala hobetzeko eta zaharkitua geratu den sektorea birgaitzeko.

Espekulazioa alde batera utzi eta benetako aberastasuna sortuko duen ekonomia sortzearen alde egiten du Aralarrek, lan eta gizarte berme hobeagoak eskainiko dituena.